INFORMACIÓN SOBRE EL COQUÍ

miércoles, 11 de abril de 2012



Este coquí hace honor a su nombre ya que es la rana más común de Puerto Rico. Se encuentra desde los llanos costeros hasta los bosques nublados de las montañas más altas. También se encuentra en las zonas urbanas, al igual que el coquí pitito y el coquí churí.
Esta es la especie de coquí que ha sido más estudiada en la isla, probablemente por su amplia distribución y tamaño intermedio. Los machos son más pequeños que las hembras, midiendo aproximadamente 25 mm y 35 mm (1" y 1.4") respectivamente. Sin embargo, según aumenta la elevación, también aumenta el tamaño de esta especie, llegando hasta aproximadamente 50 mm (2") los machos y 60 mm (2.3") las hembras en los picos más altos.
Los machos son los que emiten la famosa voz que les ha dado su nombre en Puerto Rico. Se divide en dos partes, "co" que aparenta servir como advertencia a los otros machos de la pertenencia de un territorio y un "quí" que sirve para atraer a las hembras. Las hembras no tienen una voz como los machos, pero emiten un sonido cuando son perturbadas en su refugio diurno como defensa.
Macho de coquí común junto a su camada de huevos.
Ponen entre 25 y 35 huevos, frecuentemente en dos pisos. Prefieren las bromelias, las axilas de las palmas y hojas enrolladas para poner los huevos. Después de poner, la hembra se va del nido para comer y prepararse para la próxima vez que se reproduzca. Es el macho el que se queda con los huevos para protegerlos de los depredadores y mantenerlos húmedos. El macho permanece casi todo el tiempo sobre los huevos durante el tiempo que les toma desarrollarse, aproximadamente 30 días. Al cabo de este tiempo, nacen los pequeños coquíes y permanecen hasta 5 días en el nido. Luego, cada ranita sale del nido y se dispersan por el bosque. El macho permanece con ellos hasta que se van del nido.
El alimento del coquí común consiste de casi cualquier invertebrado, siempre y cuando le quepa en la boca. Comen una gran variedad de artrópodos y, ya que la densidad de los coquíes en bien alta en los bosques, se estima que son los principales depredadores nocturnos.
La coloración y patrones del coquí común son bien variables. El color es por lo general marrón y pueden tener una variedad de líneas o manchas en el cuerpo.



http://www.miprv.com/MIPRV/tabid/61/articleType/ArticleView/articleId/55/El_Coqui_Comun_Eleutherodactylus_coqui.aspx


Como adelantamos en el primer artículo, han exístido 17 especies de coquí en Puerto Rico. En los siguientes ensayos de "El Puerto Rico que te rodea" examinaremos la vida de las diferentes espécies de coquí.

El primer coquí en nuestra lista es el Coquí Común, Eleutherodactylus coqui. Curiosamente, no es verde, sino que su color tiende hacia el gris y el crema y los patrones que adornan su piel varian bastante. A pesar del coquí verde que tenemos en nuestra psiquis nacional, en nuestra artesanía y en las imágenes del coquí que permean los medios, ninguna de las especies en Puerto Rico es verde. Sólo una de estas, el coquí grillo, es algo verdoso.

El Coquí Común es sólo una de dos especies que cantan CO - QUÍ. ¡Es cierto! Las otras 15 especíes no cantan CO - QUÍ sino que cada una tiene un canto particular. Se puede decir que las diferentes especies de coquí hablan su propio lenguaje, esto resulta indispensable ya que diferentes especies de coquí pueden coexistir en un área.

El canto del Coquí Común se ha estudiado por más de 30 años y estos estudios han iluminado el lenguaje de esta especie. La primera parte de la llamada "CO" es particularmente importante en la comunicación entre los machos de la especie. El "QUI" está más bien dirigido a las hembras. Sin embargo, es la combinación y repetición de estas dos frases que el coquí utiliza para comunicar la defensa de su territorio y atraer las hembras a su lugar de anidaje. Una llamada de intensidad alta es generalmente una llamada agresiva para delimitar su territorio ante otros machos que habitan el área. Por otro lado, aunque generalmente asociamos la llamada del coquí con el macho de la especie, la hembra tambien posee la habilidad de llamar. Su llamada es mucho más débil que la del macho, y es solo de carácter agresivo.

El Coquí Común es el coquí con el cual tenemos mayor contacto. Mientras otras especies de coquí tienen distribuciones limitadas en la isla, el coquí común lo encontramos a lo largo de la isla y en todas las elevaciones. En elevaciones altas el coquí común es más grande en promedio que a nivel del mar y en general las hembras son más grandes que los machos. También es la única especie de coquí que se reposa en las paredes de nuestras casas. Como las otras especies de coquí, el coquí común es nocturno y durante el día se refugia en lugares húmedos donde puede rehidratarse. Durante la noche el lugar que escogen para cantar les ayuda a proyectar su llamada y estos lugares, en su mayoría, se encuentran por encima del nivel del piso. En contraste, el lugar de anidar tiene características que acentuan la protección de su nido no sólo contra depredadores sino también en contra de la pérdida de agua por evaporación. Es importante apuntar la importancia de la humedad del ambiente en la vida de todo coquí. Más que la temperatura, es la humedad la que determina la supervivencia de un coquí y hasta su nivel de actividad. Por esta razón, los coquíes también han desarrollado la habilidad de conservar agua tomando diferentes posturas. Esto permite al coquí quedarse en un área que se ha tornado relativamente seca sin tener que permanecer en su refugio húmedo permanentemente sino que puede salir a llamar y comer posandose para la conservación de agua.

En cuanto a su alimentación, el Coquí Común es un depredador pasivo. Es decir, este no persigue su presa sino que espera a que esta se acerque lo suficiente para atacar. Se estima que el coquí común ingiere alrededor de 3 presas por noche donde el tamaño de las presas y su cantidad están directamente relacionadas al tamaño del coquí. Sus víctimas incluyen cucarachas, grillos, hormigas y caculos, entre otros. No es raro que estos también se coman los juveniles de su misma especie.

El coquí es también parte importante de la cadena alimentaria en tanto se encuentra la dieta de todo tipo de animales sean estos invertebrados, anfibios, reptiles, aves o mamíferos. Los huevos tambien son depredados. Especies de moscas, arañas y caracoles depredan las camadas de huevos de los coquíes. Sin embargo, el mayor depredador de estas son los adultos de la misma especie. Esto no es extraño ya que las camadas tienen un alto contenido nutricional.

El proceso de reproducción es quizás la parte más interesante del ciclo de vida del coquí común y por ende lo hemos dejado para el final. El Coquí Común, Eleutherodactylus coqui, es ovíparo. Ovíparo significa que sus crías salen del huevo como replicas miniaturas de un coquí sin tener que pasar por la etapa de renacuajo por la que pasan otras ranas. También se ha demostrado que el coquí común fecunda los huevos de la hembra internamente. Esto lo distingue de la mayoría de los anfibios anuros que fertilizan los huevos luego de que la hembra los pone en una superficie. En el Coquí Común, luego de que la hembra pone su camada de huevos, es el macho el que se encargará de defenderlos y cuidarlos hasta que estos eclosionen, o sea salgan de los huevos,
Este cuido incluye posar su vientre sobre la camada para protegerla en contra de la perdida de agua. Se ha comprobado que existe un transferencia de agua entre el coquí macho y la camada.

A pesar de su nombre, existe evidencia de que el Coquí Común está siendo reemplazado en algunos espacios por el Coquí Churí y el Coquí Pitito, ambas especies mejor adaptadas a lugares más secos. Aunque no se sabe a ciencia cierta si el Coquí Común está disminuyendo en cantidad, la realidad es que conservar este y los demás coquíes es compatible con mantener un ecosistema saludable en Puerto Rico y esto es algo que nos conviene a todos.


Para más información visite las siguientes páginas:

www.proyectocoqui.org
www.coquipr.com

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